FANDOM



MundoReal

Humo y Sombra Parte 1 es la primera entrega de la trilogía de Humo y Sombra. Su lanzamiento estaba programado para el 23 de septiembre del 2015, fecha en la que fue lanzada las tiendas de cómics[1]. Sin embargo, en los minoristas del mercado masivo fue lanzado el 6 de octubre de 2015.

Resumen Editar

La Nación del Fuego es amenazada cuando el Kemurikage, figuras misteriosas que se pensaba que sólo existían en leyendas, dicen de una profecía que dice que Zuko debe ser quitado del trono o el país caerá. Aang y sus amigos llevan al Señor del Fuego y a su familia a la Capital de la Nación del Fuego, pero sin que ellos lo sepan, incomodidad surge en la Nación del Fuego mientras la Sociedad Nueva Ozai se prepara para dar un golpe de estado y sus hijos empiezan a desaparecer de sus hogares bajo circunstancias extrañas.[2]

Sinopsis Editar

En su casa por la noche, Ukano es despertado por los espíritus Kemurikage, que lo consideran un fracaso como gobernador de Nuevo Ozai. Ukano se muestra incrédulo, pues cree que los Kemurikage son una fábula, utilizada para hacer que los niños se comporten. Los Kemurikage le ofrece redención y le advierte a Ukano que la seguridad que nace de la fuerza. Estos le dicen a Ukano que Zuko debe ser derrocado, advirtiéndole que su familia y su nación quedarían vulnerables si falla. Proclamándose como la verdad, los Kemurikage desaparecen.

Reunión de la Sociedad Nueva Ozai

Ukano moviliza a los miembros de la Sociedad Nueva Ozai y pide el asesinato del Señor del Fuego Zuko.

En una reunión de la Sociedad Nueva Ozai, Ukano llama sus miembros a la acción, pidiendo a gritos la fuerza y la seguridad de la reglas de Ozai. Él declara que ha llegado el momento de de que los seguidores de Ozai salgan de la clandestinidad ha llegado. Él revela que sus espías han descubierto que al día siguiente, Zuko llegará a el puerto con un pequeño grupo, incluyendo a Ursa. Ukano tiene la intención de que Zuko sea asesinado mientras va de camino del puerto al Palacio Real. Un preocupado Kei Lo le pide permiso a Ukano para hablar libremente. Al permitírselo, Kei Lo cuestiona el repentino llamado a la acción de Ukano, lo que está en conflicto con sus afirmaciones anteriores de que al menos seis meses serían necesarios para prepararse, y que el regreso de Zuko al palacio estaría fuertemente vigilado. Ukano explica que ha tenido una premonición y repite las advertencias del Kemurikage.

Aang y Kiyi montando un pez delfín volador

Aang y Kiyi montan a un pez delfín volador de regreso a la capital de la Nación del Fuego.

En el mar, Aang y Kiyi montan alegremente a un pez delfín volador, observados por Katara y Sokka desde un cercano crucero de la Nación del Fuego. Sokka señala su disfrute, pero se niega a unirse a ellos cuando Katara lo sugiere, diciendo que tiene una preferencia por los paseos mecánicos, con la excepción de Appa, quien lo lame rápidamente. Zuko emerge del interior del crucero con Ursa y Noren, diciéndoles a todos que están a un día de llegar a la isla principal. Él se muestra emocionado de mostrarle a su madre cuánto ha cambiado. Ursa acaricia su rostro, comentando el brillo en sus ojos que ha tenido desde que era pequeño. Zuko señala que ahora es el Señor del Fuego, lo que provoca una disculpa de su madre. Zuko deja a Ursa y Noren para investigar qué están haciendo sus amigos. Noren le pregunta a Ursa si está bien, lo que le hace preguntar por qué. Él le dice que tiene las manos frías, como solían estar en las noches de apertura en el teatro cuando eran jóvenes. Ursa explica que ha pasado mucho tiempo desde que estuvo en el palacio y que estará bien. Ella se da cuenta de Kiyi con Aang en los peces delfínes voladores y le ruega que regrese al barco. Aang apresuradamente hace aire control para traerse a sí mismo y a Kiyi de regreso a la nave, prometiendo que ella no corría ningún peligro. Ursa abraza a su hija y le dice que no puede perderla. Angustiada, Kiyi grita que la suelten y le pide a su padre que la lleve abajo. Noren se queda. Zuko consuela a Ursa, quien cree que no todas las niñas tienen que lidiar con el cambio de cara de su madre. Aang se disculpa por preocupar a Ursa y explica que los peces delfines se encuentran entre las criaturas más amables del mundo. Ursa se disculpa por su reacción exagerada y se excusa.

Ty Lee y Mai se reencuentran

Exclamando que había extrañado a su amiga, Ty Lee abraza a Mai.

En la Nación del Fuego, Ty Lee visita la florería de Mura y se sorprende al encontrar a Michi y Tom-Tom allí. Ella le pregunta si Ukano está con ellos, y Michi le responde que no, explicándole que al final de la guerra él fue duro con ellos y se dio cuenta que a Ukano le importaba más la política que la seguridad de sus hijos, así que se mudaron a la casa Mura por su cuenta. Ty Lee queda un poco preocupada, pero Michi le dice que no tiene por qué estarlo, ya que vivir con Mura ha sido placentero, a lo que Mura agrega que aprecia su compañía. Mura le dice a su sobrino que las flores no se comen, quien le responde que son muy deliciosas. Mai se une a la conversación, tras escuchar la voz de Ty Lee. Ty Lee corre a abrazarla alegremente, y Mai le dice a pesar de que hace mucho tiempo desde que se vieron por última vez, ella sigue sin ser fan de los abrazos. Las dos se van a una tienda de té cercana. Michi le dice a Mai que vuelvan antes de cerrar para ayudarlas, pero Mura le dice que se pueden quedar tanto tiempo como quieran, segura de que Michi y ella pueden atender la florería por su cuenta. Mura le dice a Michi que le deje a Mai divertirse un poco, diciendo que la ha visto deprimida últimamente. Michi asegura que Mai sólo está siendo ella misma.

Ty Lee paranoica

Ty Lee le revela a Mai que había estado teniendo dificultad intentando mantener un aura pacífica, ya que está preocupada de que Azula regrese a castigarlas por su traición.

En la tienda de té, Mai le pregunta a Ty Lee por qué ella está constantemente mirando a su alrededor. Ty Lee le pregunta a Mai si sabe que Zuko está fuera de la ciudad. Mai le dice que escuchó que se había ido en búsqueda de su madre. Ty Lee le revela que se llevó a Azula con él, y Mai se horroriza, pensando que Zuko se está convirtiendo en su padre. Ty Lee le asegura que no era así y que le había resultado difícil mantener un aura pacífica cuando ella espera que venga de la nada. Mai acepta que Azula querría lastimarlas por haberla traicionado. Ty Lee cambia de tema y le pregunta a Mai si se estaba viendo con alguien. Mai le revela que ella había estado viendo a Kei Lo. Ty Lee lo encuentra romántico, hasta que Mai le revela que Kei Lo había sido enviado por su padre para reclutarla en la Sociedad Nueva Ozai. Mai le reveló la existencia de la sociedad secreta a su madre, lo que la llevó a dejarlo y mudarse con Mura. Luego, ella le dice a Ty Lee que Kei Lo la había estado visitando en secreto, para sorpresa de la otra, quien le pregunta si estaban saliendo. Mai le explica que ella está usando a Kei Lo para detener a su padre de lastimar a Zuko, como una leal ciudadana de la Nación del Fuego. Ella le cuenta a Ty Lee sobre la última información que Kei Lo le dio, que tienen grandes planes para el día siguiente, cuando Zuko regrese. Mai quiere que Ty Lee lo lea, asegúrese de que está diciendo la verdad. Kei Lo llega a la tienda de té, y Mai llama a su "bebé" a su mesa, para confusión de Ty Lee.

Durante la noche en su crucero, Zuko le pregunta a Aang si ya se estaban por marchar, lo que Aang confirma. Katara le explica que volver a la ciudad les dará mucha emoción a todos, Aang dice que necesitan resolverlo como una familia, y Sokka señala que ellos simplemente estarían estorbando el camino. Katara señala que será una oportunidad para que se unan como familia, Zuko está de acuerdo y les agradece su ayuda. Aang, Katara y Sokka se van en Appa, y Aang le dice que se volverán a encontrar en una semana, durante la celebración inaugural de Yu Dao. Luego, Zuko ve a su madre sola, trise, y le pregunta si está bien, a lo que ella responde que sí.

Kei Lo le confiesa los planes a Mai

Kei Lo le revela los nuevos planes de la Sociedad Nueva Ozai a Mai y Ty Lee.

Kei Lo termina de contarles sobre el nuevo plan de la Sociedad Nueva Ozai, y Mai lo felicita por su coraje. Kei Lo se preocupa por lo que podría sucederle si los miembros de la sociedad se enteran de que se reunió con una guerrera Kyoshi, y Ty Lee le pregunta por qué tomaría el riesgo. Él dice que no se encuentra a alguien como Mai todos los días, algo con lo que Ty Lee está de acuerdo. Kei Lo le agradece a las chicas por creerle y se va. Mai lo despide alegremente, y una vez que está lejos como para escucharlas, vuelve a Ty Lee reanudando su expresión habitual, pidiéndole su opinión. Ty Lee la regaña por actuar así y engañarlo de tal manera, y Mai señala que eso es exactamente lo que hizo cuando se conocieron y que lo está haciendo por una buena causa. Ty Lee dice que cree que Kei Lo está siendo sincero, al menos más de lo que Mai es actualmente.

Zuko le asegura a Ursa que hará todo para protegerlos

Zuko le asegura a Ursa que hará todo en su poder para mantener a ella y a su familia a salvo.

Poco tiempo después de despedir a sus amigos, Ursa le pregunta a su hijo si los otros ya se fueron, y él lo confirma, diciéndole que si hubiera sabido que ella seguía despierta, le hubiera dicho de ir a despedirlos junto a él. Ursa le dice que tiene suerte de tener tan buenos amigos, con lo que él está de acuerdo. Zuko le pregunta si algo le estaba pasando, y ella le dice que sólo necesitaba aire fresco. Él le asegura que Kiyi pronto volverá a actuar normal, y que ella se dará cuenta de que Ursa sigue siendo la misma persona en su interior, a pesar de tener una cara diferente. Ursa dice que está de acuerdo pero que en realidad estaba pensando en Azula, preguntándose si estará segura, cálida y feliz. Zuko le dice que buscó en el Valle Olvidadizo durante semanas sin encontrar rastros, lo que para él significaba que Azula no sería encontrada a menos que ella quiera, y le asegura a su madre que ella está a salvo ya que sabe sobrevivir por su cuenta, luego de confesar que no sabe que entiende Azula por felicidad. Ursa le dice que no deberían estar tan tristes en vísperas de su regreso a casa y que está ansiosa por verlo en su elemento. Zuko se sobresalta por la frialdad de su mano y procede a llevarla debajo de la cubierta. Sin embargo, es interceptado por un halcón mensajero enviado por las Guerreras Kyoshi. Zuko lee la carta y Ursa le pregunta si todo está bien, a lo que él le asegura que no es nada que no pueda manejar, prometiendo hacer cualquier cosa en su poder para mantener a todos, especialmente a Kiyi, a salvo.

Submarino de la Nación del Fuego

Un submarino de la Nación del Fuego emerge del agua para encontrarse con el crucero del Señor del Fuego Zuko, lo que sorprende a Ursa y Noren.

Al día siguiente, Ursa mira por un telescopio y pregunta si estaban yendo por el camino correcto. Zuko revela que ha habido un cambio de planes y que arregló para que unos amigos los conocieran. Noren se sorprende cuando un submarino emerge del agua, y preguntando qué es, Zuko le explica que está basado en uno de los diseños de Sokka. Iroh aparece desde la escotilla del submarino, saludando a Zuko. Se abrazan, Zuko le agradece por supervisar la capital mientras estaba fuera e Iroh dice que el éxito de Zuko es suficiente para él. Iroh se disculpa solemnemente con Ursa por el dolor que su familia le ha causado, pero ella lo abraza, diciendo que su presencia siempre le dio esperanza. Suki sale del submarino y Zuko inmediatamente le agradece por encargarse de las cosas y, a pesar de la poca antelación, pudieron prepararse para su plan de frustrar el ataque de la Sociedad Nueva Ozai hasta los detalles. Según el plan, Suki acompañará a Zuko y su familia a través de una ruta oculta mientras un señuelo viaja por la carretera principal. Ella explica que Iroh se ofreció como voluntario para ser su señuelo, y Zuko tiene dudas, ya que realmente no se parecen. Iroh asegura que la multitud solo verá su mano y le pregunta a Zuko si su saludo tiene es el apropiado, diciendo que ha estado practicando toda la mañana. Suki dice que deberían ponerse en marcha, y Kiyi, diciendo que Suki es bonita, le pregunta a Zuko si está de acuerdo, a lo que él dice que si. Zuko señala que la tabla es estrecha y le pregunta a Kiyi si quiere tomar la mano de su madre, pero responde que su madre tiene la edad suficiente para caminar por su cuenta. Cuando Zuko intenta hacer que parezca que Ursa estaba asustada, ya que nunca antes había estado en un submarino, Kiyi dice que no es su problema. Zuko pregunta si ella lo haría como un favor para él, a lo que ella acepta. Todos se embarcan y se sumergen.

El crucero arriba en el puerto, y una caravana, escoltada por soldados montados en rinocerontes de Komodo y caballos avestruz, se hace camino entre la multitud. Mientras Iroh saluda por la ventana, un soldado le pregunta por qué se ve tan amargado, y Iroh le contesta que ese método de actuación funciona mejor para él. Un grupo de Guerreras Kyoshi también montadas en rinocerontes de Komodo ve el submarino, y Zuko y su familia entran a una caravana y se ponen en marcha.

Ty Lee sometiendo a un rebelde

Ty Lee somete fácilmente a varios miembros de la Sociedad Nueva Ozai usando el bloqueo de chi.

En una torre de vigilancia, Ty Lee dice que a pesar de amar ser una guerrera Kyoshi, encuentra que el atuendo es sofocante. Mai señala lo ingenioso que fue el Señor del Fuego Sozin en la forma en que diseñó la carretera principal hacia el palacio, y Ty Lee se pregunta de qué está hablando. Mai dice que es la carretera más vigilada de la Nación del Fuego y que su padre es tan estúpido que atacaría allí a plena luz del día, y concluye que Kei Lo le mintió. Las dos comienzan a discutir, pero otra Guerrera Kyoshi señala que la caravana del Señor del Fuego se acerca. Ty Lee nota a miembros de la Nueva Sociedad Ozai en una parte más alta, y tanto ella como Mai saltan de la torre de vigilancia, Ty Lee convencida del buen aura de Kei Lo, y Mai simplemente afirma que no cree en las auras. El guardia que dirige el grupo insta a estar listo, pero no tanto como para regalar que ya saben sobre el ataque planeado del enemigo. Mientras lo hace, es atacado por la espalda. La Sociedad Nueva Ozai comienza a atacar a la caravana, pero Mai, Ty Lee y los Guerreros Kyoshi hacen un trabajo corto con ellos. Iroh sale de la caravana, listo para la batalla, solo para descubrir que sus enemigos ya fueron derrotados. Los felicita por su rápido trabajo, y Mai argumenta que fue demasiado rápido, sospechando del bajo número de atacantes enviados, cuando sabe que su padre ha acumulado un ejército. Ella trata de cuestionar a uno de los atacantes, pero es en en vano. Ty Lee nota la el pedido de ayuda de Suki, y Mai menciona sarcásticamente el buen aura de Kei Lo.

Zuko es emboscado

Tras ver explosivos en un árbol cercano, el Señor del Fuego Zuko inmediatamente se da cuenta de que están siendo emboscados.

En el camino de la caravana de Zuko, un árbol cae bloqueando el paso. Al frenarse la caravana, Zuko le pregunta a Suki que sucedió, y ella le dice que un árbol viejo cayó. Zuko ve unos explosivos en un árbol cercano y le dice a todos que se protejan. Varias explosiones suceden al mismo tiempo, lo que provoca que árboles caigan alrededor de ellos, rodeando a la caravana y dejándola sin salida. Varios miembros de la Sociedad Nueva Ozai aparecen a su alrededor, y Zuko, Suki y las demás guerreras Kyoshi se preparan para pelear. Zuko le dice a Ursa y a los demás que se queden quietos. Ursa le dice a Kiyi que no se asuste, asegurándose de la fuerza de su hijo Zuko. Kiyi no se asusta y se queja de las manos frías de su madre. Un Ukano enmascarado le demanda a Zuko que abandone el trono y se lo regrese a Ozai pacíficamente, para que su familia no resulte dañada. Zuko toma por ridícula a su solicitud y ataca, impresionando a Kiyi con su manejo del fuego control. Suki se impresionada por la bravuconería de Zuko, pero aún así considera que son necesarios refuerzos, al igual que Zuko, por lo que desencadena un pedido de ayuda. Zuko y las Guerreros Kyoshi luchan contra los atacantes, pero logran ser atrapados con rapidez. Fiel a su promesa, Ukano ordena a la Nueva Sociedad Ozai que ataque a la familia de Zuko, contra las protestas de Zuko. Kei Lo, que no está dispuesto a dejar que personas inocentes sean heridas, se desenmascara y libera a Zuko, diciéndole que vaya a salvar a su familia y de esta manera ayudando al Señor del Fuego.

Kei Lo ayuda a Zuko

Dándose cuenta que la causa de la organización no era justa, Kei Lo abandona la Sociedad Nueva Ozai y ayuda al Señor del Fuego Zuko.

Ukano revela que ya sabía de la inminente traición de Kei Lo y que eso jugaba a su favor. Zuko le pregunta a Kei Lo quien era y por qué lo estaba ayudando. Kei Lo se le presenta, diciendo que tienen un amigo en común. Zuko le pregunta quién, y Kei Lo señala a Mai, bajando hacia ellos desde un globo de aire caliente, junto a Ty Lee, Iroh, quien se muestra ansioso por la acción, y otras guerreras Kyoshi. Mai le advierte a Zuko que se agache, permitiéndole esquivar otra bola. Mai se enfrenta a Kei Lo, quien insiste en que la sociedad sabía que él los traicionaría y deliberadamente le dio información errónea, y Zuko responde por él. Mai cuestiona el conocimiento de Zuko sobre Kei Lo, y Zuko le dice que solo lo ayudó a salvar a su familia. Ukano ordena a la sociedad que ataque el carruaje sin vigilancia, y Mai reconoce la voz de su padre. Uno de ellos arroja una lanza al carruaje, y Iroh comienza a pelear contra él, permitiendo a Zuko ir a controlar a su familia. Para alivio de Zuko, ninguno de ellos está herido, y Kiyi alegremente le pregunta si sabe cuándo terminarían, ya que ella se está cansando de sentarse en el carruaje. Mai y su padre discuten, mientras ella se defiende de un miembro de la Nueva Sociedad Ozai. Ukano les ordena que no ataquen a su hija, pero aún así se defienden de ella. Ukano les ordena atacar a Kei Lo, y uno de los miembros se confunde sobre a quién atacar. Los dos miembros son enviados a atacar a Kei Lo, quien trata de explicarse a Mai, quien le dice que ella nunca confió en él y lo engañó como lo hizo con su padre. Kei Lo admite que se lo merece, pero insiste en que sus sentimientos por ella son genuinos. Otro miembro de la Sociedad lo ataca, haciéndole caer y lesionarse la pierna. Mai pelea con un tercer miembro, y Ukano se acerca a ella.

Zuko crea un vórtice de fuego multicolor

El Señor del Fuego Zuko redirecciona las flamas con las que lo atacan en un vórtice multicolor similar al de los dragones, instando a los miembros de la Sociedad Nueva Ozai a rendirse o enfrentar su ira.

Los maestros fuego de la Sociedad Nueva Ozai atacan todos juntos y al mismo tiempo a Zuko, quien salta sobre la caravana, tomando el fuego con el que lo atacaban y convirtiéndolo en una columna gigante de fuego multicolor, similar al de los dragones. Mientras los maestros fuego huyen, Zuko le ofrece a la Sociedad Nueva Ozai un ultimátum: que se rindan ahora o se enfrenten a su ira. Ukano le dice a Mai que todo lo que hace, lo hace por el amor a su nación. Mai lo considera un loco, y Ukano acusa a Zuko de comprometer las fuerzas de la Nación del Fuego para compadecer al Avatar, usando el desalojamiento de los colonos de la Nación del Fuego en el Reino Tierra como evidencia. Él admite extrañar a su familia, pero asegura que mientras Zuko esté en el trono, no estarán a salvo. Mai le pregunta que si Zuko es tan débil, por qué sus seguidores huyen o se rinden ante él. Ukano ve esto como que Zuko está dispuesto a armar a su propia gente, cuando debería estar preocupado por las otras naciones. Ukano señala que Mai era su única amiga real de la Nación del Fuego y él la rechazó, afirmando que si ella cree que no hay nada de verdad en eso, que lo arresten, y de esta manera estira sus manos para ser esposado. Más tarde, Mai se encuentra con Kei Lo, quien está intentando caminar hacia la capital con su pierna herida, y le ofrece llevarlo en su globo de aire caliente. Él le pregunta dónde está su padre, y ella le responde que huyó. Kei Lo vuelve a insistir en que Ukano lo manipuló, y esta vez, Mai le cree.

Ursa regresa del exilio

Mostrándose nerviosa de hacerlo, Ursa entra por primera vez al Palacio Real de la Nación del Fuego por primera vez desde su exilio.

Tiempo después de la batalla, Zuko y su familia llegan al palacio, dónde Zuko le agradece a las guerreras Kyoshi por su protección. Zuko pregunta sobre Mai, y Suki dice que ella se fue a su casa. Zuko se sonroja al preguntarle a Suki dónde queda la casa de Mai, a lo que ella responde sonriente que sabe dónde es y si en algún momento quiere visitarla, que se lo haga saber. Zuko le da la bienvenida a su familia al palacio, y Kiyi se muestra ansiosa por lo grande que es y quiere explorarlo en ese mismo momento. Noren le pregunta si no quiere descansar y recuperarse de su agitada tarde, pero Kiyi le asegura que "Zuzu" los mantendrá a salvo. Zuko le pregunta a Ursa de dónde sacó Kiyi ese apodo, a lo que responde que no está segura. Zuko admite que que suena mejor viniendo de ella que de Azula. Ursa duda por un momento al entrar al palacio, diciendo que está cansada cuando Zuko le pregunta. Él le dice que le pedirá a alguien que la acompañe a su antigua habitación, y ella dice que una de las habitaciones para invitados será suficiente, caminando hacia dentro del palacio.

Iroh llega, y Zuko le agradece por su ayuda y le pregunta su Ursa estará bien. Iroh se alegra de haber ayudado y está seguro de que el tiempo curará sus heridas. También se da cuenta que algo más está molestando a Zuko, y él le explica que la Sociedad Nueva Ozai es diferente a la oposición que ha tenido desde que asumió como Señor del Fuego, más grave y seria, y le pide a Iroh que lo represente en la ceremonia de re-inauguración de Yu Dao, para permitirle quedarse a lidiar con el asunto. Iroh está de acuerdo, diciendo que estaba a punto de sugerir lo mismo, y elogia a Zuko por su creciente sabiduría, y acepta cuando Zuko le pregunta si debe ser porque está pensando más como él. Ursa camina por el palacio, pensando para sí misma que Ozai ya no está allí, que Zuko está a cargo y que ella y su familia están a salvo. Aún así, se angustia cuando mira hacia arriba para ver el retrato de Ozai en la Galería Real. En otro lugar, Ukano también mira el retrato oficial de Ozai y es nuevamente visitado por el Kemurikage, quien declara que ha fallado en redimirse y que debe sufrir. Ukano pide por un mes más para que Zuko sea removido del trono. Los Kemurikage le otorgan la extensión, advirtiéndole a medida que desaparecen que si falla, perderá todo lo que para él es querido.

El Kemurikage secuestra a Tom-Tom

Los Kemurikage le revelan a Mai que tienen a Tom-Tom antes de desvanecerse.

Un mes después, Kei Lo se pregunta por qué Mai se negó a salir con él hasta que su pierna se hubiera curado, y ella le dice que los yesos no le parecen atractivos. Kei Lo no le cree, en cambio piensa que le tomó tanto tiempo confiar verdaderamente en él. Ella acepta que podría ser una razón, pero solo porque no puede entender por qué traicionaría a la Sociedad Nueva Ozai. Kei Lo insiste en que fue por ella, y Mai le dice que eso no tiene sentido. Kei Lo explica que perdió a sus padres a una edad temprana y desde entonces ha estado mudándose de un lugar a otro. Se unió a la sociedad para pertenecer a algo, sin preocuparse por su agenda política. Mai le pregunta qué ha cambiado, y él dice que conocerla le hizo darse cuenta de que quiere pertenecer a alguien, no a algo. De repente, escuchan a Michi gritar, y Kei Lo ve al Kemurikage encima del techo de la florería de Mura. Mai ataca al Kemurikage, y los dos lo persiguen, saltando al techo. Mai les pregunta qué quieren, y se dan la vuelta diciendo que tienen lo que quieren, mostrando a Tom-Tom en sus brazos. Mai se precipita hacia adelante, pero el Kemurikage desaparece, llevándose a Tom-Tom con ellos. La noche siguiente, Michi y Mura le suplican a un oficial que recupere a Tom-Tom. El oficial le pide a Mai una descripción del atacante, a quien Mai identifica como el Kemurikage, espíritus de una leyenda que habitaban las montañas de la capital, y que secuestran a los niños que se portaban mal en medio de la noche. Michi le dice que los Kemurikage son solo una historia que los padres cuentan a sus hijos, que ella misma escuchó la historia de sus padres, segura de que no pueden ser reales. Zuko llega, concluyendo que deben ser reales. Mai pregunta por el motivo de su presencia y él le explica que se enteró de lo que le sucedió a Tom-Tom y que quiere ayudar. Michi está agradecida por la preocupación del Señor del Fuego. Sin embargo, Zuko concluye que si realmente van a estar luchando contra los espíritus, necesitarán la ayuda del Avatar.

Notas de producciónEditar

Continuidad de la serieEditar

Revelaciones de personajesEditar

  • Las manos de Ursa se ponen frías cuando está asustada.
  • El Señor del Fuego Sozin diseñó una serie de caminos secretos que conducen a la Capital de la Nación del Fuego.
  • Kei Lo es un huérfano.

TriviaEditar

  • Zuko crea un vórtice de fuego incluyendo flamas verdes y púrpuras mientras se defendía de la emboscada, mostrando la primera vez que esa variación de colores es producida por otro maestro fuego además de Ran y Shaw.
  • Kiyi se refiere a Zuko como "Zuzu", que es el mismo apodo usado por Azula, a pesar de que él lo encuentra confortante viniendo de ella.

Revelaciones de la Edición de BibliotecaEditar

La Edición de Biblioteca de Humo y Sombra compila todas las tres partes de la trilogía Humo y Sombra, así como también interpone notas de la producción y trivia en la barra lateral de muchas páginas. Estas notas fueron escritas por Gene Yang y el equipo de Gurihiru. Los siguientes son puntos notables de la edición de biblioteca que pertenecen a la fase de producción temprana de Humo y Sombra Parte 1 y las trivialidades como lo atestiguan miembros de la producción antes mencionados.

  • Gene Yang (perspectiva del autor, trivia narrativa):
    • Yang quería construir sobre el personaje de Ukano y explorar su cobardía (p. 7).
    • "Recuperación" sentó las bases para Humo y Sombra (p. 9).
    • Yang también quería redimir al personaje de Kei Lo y establecerlo como un "compañero digno [...] digno de ser un verdadero interés amoroso para Mai" (p. 11).
    • Yang se basó en su ansiedad como fuente para escribir las escenas de Ursa (p. 14).
    • La florería de la tía Mura fue diseñada por Ryan Hill.
    • Yang siempre busca "nombres lindos de sacarina" para que las parejas puedan llamarse entre sí. Él eligió "bebé" específicamente para que Mai lo utilice, ya que sale mucho de su personaje que ella llame a alguien así (p. 22).
    • Se decidió limitar la inclusión de Katara y Sokka en el libro para centrarse en la dinámica familiar de la Nación del Fuego (p. 24).
    • El momento heroico de Kei Lo demuestra su validez como un posible interés amoroso para Mai (p. 52).
    • El miedo emergió como el tema dominante en Humo y Sombra (p. 57).
    • El uso de flamas multicolor de Zuko es una refencia a "Los Maestros del Fuego Control" (p. 61).
    • El dolor físico que sufre Kei Lo a lo largo de la historia presagia el dolor que experimentará cerca del final del libro (p. 65).
    • Los antagonistas fueron basados en la idea de una banda de mujeres guerreras de la Nación del Fuego que fue eliminada de la serie (p. 72).
  • Gurihiru (curiosidades estilísticas y artísticas):
    • La tienda de flores de la tía Mura fue creada con un estilo oriental e incorporó varias plantas de bonsai para colocarla cohesivamente dentro del universo Avatar. Además, la madre de Mai usa ikebana, un arreglo floral de estilo japonés (p. 17).
    • La falta de referencias para submarinos en el universo Avatar dificultó el diseño de los buques (p. 31).

Referencias Editar

Véase también Editar

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.